La Universidad de Salamanca impulsa la creación de la Red Iberoamericana Universitaria para la Investigación de los Derechos de la Infancia

El proyecto, liderado por la profesora del Departamento de Derecho del Trabajo y Trabajo Social Antonia Picornell Lucas, estará conformado inicialmente por las universidades de Salamanca y la chilena de Tarapacá

A pesar de la abundante investigación y publicaciones realizadas durante todo el siglo XX sobre el bienestar del niño, que han influido notablemente en el avance experimentado en la protección de este colectivo, los investigadores del campo de la infancia han trabajado desde concepciones y metodología distintas, distanciados y dispersos en sus reflexiones teórico-conceptuales. Esto ha dado como resultado estudios diversificados y muy localizados con escasa proyección o posibilidades de comparación entre sí.

En este sentido, la Universidad de Salamanca ha impulsado la creación de la Red Iberoamericana Universitaria para la Investigación de los Derechos de la Infancia (REDIDI) con el objetivo de desarrollar un espacio de colaboración académica que favorezca la realización de actividades conjuntas de investigación y de intercambio de información sobre temas afines a la defensa de los derechos del niño.

La iniciativa, liderada por la profesora del Departamento de Derecho del Trabajo y Trabajo Social de la Universidad de Salamanca Antonia Picornell Lucas, estará conformada inicialmente por la Universidad de Salamanca y la universidad chilena de Tarapacá, con la que la Usal mantiene vigentes convenios de colaboración institucional, según informó la profesora Picornell al Área de Comunicación del Rectorado de la Universidad de Salamanca.

Los proyectos de investigación a desarrollar se centrarán en aspectos problemáticos concretos para los que se propondrán soluciones desde la cientificidad. De esta forma se irá configurando una base teórico-conceptual amplia que “se iniciaría con el estudio de temáticas específicas como la participación infantil, la violencia intrafamiliar, el trabajo infantil, el castigo corporal, la mediación versus la protección jurídica y/o la prevención del desamparo infanto –juvenil”, explica la profesora de la Usal.

Asimismo, ya han mostrado interés por adherirse a la Red la Universidad Complutense de Madrid (con quien la doctora Picornell mantiene abiertas varias líneas de investigación), el Instituto de Servicios Sociales de Lisboa, la Universidad Federal da Paraiba (Brasil) y la Universidad de Santo Tomás (Chile). Podrán formar parte de REDIDI instituciones del sector público y privado como universidades, organismos gubernamentales u ONG’s que mantengan el mismo ámbito de actuación.

Origen del proyecto REDIDI

El proyecto de creación de la Red surge a raíz de los contactos académicos que Picornell Lucas posee en la Universidad de Tarapacá (UTA) y el conocimiento previo del buen trabajo desarrollado desde esa institución académica y en aquel país en el campo de la protección de los derechos de la infancia.

Para su puesta en marcha la profesora de la institución académica salmantina mantuvo durante el pasado mes de julio una serie de entrevistas con representantes de organismos gubernamentales y de los círculos académicos del país andino. Concretamente, la idea fue presentada con gran acogida a las autoridades académicas de la Universidad de Tarapacá y de la de Santo Tomás, al Servicio Nacional de Menores del Gobierno de Chile y a ONG’s de la Red de Infancia de Arica (Chile). También se programaron diversas reuniones con profesionales del ámbito de la infancia (trabajadores sociales, psicólogos, pedagogos y educadores), promovidas desde el propio Colegio de Trabajadores Sociales de la región de Arica y Parinacota.

Al respecto, Antonia Picornell sugiere que “la vinculación de técnicos e investigadores de diferentes entornos socioculturales puede ayudar en la identificación de las fortalezas y debilidades de los sistemas de protección social a la infancia”, así como “evaluar el rol del trabajador social y de otros profesionales de lo social en bienestar infanto-juvenil desde un enfoque histórico-cultural y educativo de cada comunidad”.

En definitiva, se trató de iniciar la formación de un grupo interdisciplinar capacitado que pudiera, de manera interprofesional, y no fragmentada, desarrollar proyectos de sensibilización y mediación-prevención para la defensa de los derechos de la infancia identificando posibilidades de actuación en los respectivos sistemas de protección social.

 

Red Internacional

Los espacios de relación actuales, modificados por los rápidos cambios políticos, sociales, culturales y económicos experimentados, traen consigo una mayor y continua vulnerabilidad por parte de los ciudadanos, que en el caso de la infancia se estima mayormente acuciante, y que puede determinar una situación de exclusión. Esta evolución da lugar a que el desarrollo infantil se vea también influenciado, disminuyendo el particular tratamiento que le corresponde y que, según Naciones Unidas, en su Estado de la población mundial 2012, se relaciona con sus derechos.

Por ello, se hace necesario el impulso de redes internacionales para crear espacios de intercambio y cooperación al desarrollo especialmente centrados en “aquellos grupos de edad que se encuentren en situación de mayor vulnerabilidad y que sufren procesos más acusados de exclusión y marginación social. Entre estos colectivos se encuentra la infancia y la juventud”, según el Plan Director de Cooperación Española (Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, 2009: 164).

 

Más info.

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