El colmo de la “mujer objeto”: una mujer ofrece su belleza a cambio de ser mantenida por un millonario

El sistema patriarcal en el que vivimos ha generado una visión androcentrista de la vida en la que por encima de todo prima un modelo por encima de todos los demás: el modelo del varón en edad productiva (entre 18 y 65 años) rico, fuerte y apoderado.

«Claro está que no todos los hombres encajan en el esquema descrito. Los hay muy convencidos de que sus “privilegios” no lo han sido tanto y de que estos han sido más el resultado de una labor de marketing que la realidad de sus vidas. Pero la mayoría se siente parte de un colectivo privilegiado. Y eso se manifiesta no solo en el intento de subordinación femenina, sino en un paternalismo exagerado que pretende “proteger” a la mujer de las tropelías varoniles, porque en el fondo la siguen considerando más débil y necesitada de protección especial. Siempre el más y el menos en las relaciones hombre-mujer, y siempre la idea de que el hombre no necesita una protección especial frente a sus propias tropelías, porque en el fondo creen que las relaciones entre hombres son relaciones entre iguales». (ROSADO MILLÁN, 2011)

Esta visión androcéntrica de la vida está tan arraigada e interiorizada en nuestra sociedad que no solo afecta a los varones, sino que también se ha convertido en el prisma con el que miran el mundo muchas mujeres. Así, encontramos un caso interesante a analizar que supone una representación real de la jerarquización social en la que está basado el sistema patriarcal, en la cual los hombres se encuentran por encima de las mujeres.

El colmo de la “mujer objeto”: la representación femenina en las redes sociales

 

Imagen 2 vía: http://quitarvelo.wordpress.com

La noticia que queremos comentar hoy es la de una mujer de 25 años que ofrece públicamente a través de una conocida red social casarse con cualquier multimillonario que la pueda mantener a ella y a su lujoso nivel de vida a cambio de su belleza.

Gracias al blog http://quitarvelo.wordpress.com, os podemos mostrar el contenido de la oferta de esta joven y la curiosa contestación de un “supuesto multimillonario”:

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Ella:
“Soy una chica hermosa (yo diría que muy hermosa) de 25 años, bien formada y tengo clase. Quiero casarme con alguien que gane como mínimo medio millón de dólares al año. ¿Tienen en este portal algún hombre que gane 500.000 dólares o más? Quizás las esposas de los que ganen eso me puedan dar algunos consejos. Estuve de novia con hombres que ganan de 200 a 250 mil, pero no puedo pasar de eso, y 250 mil no me van a hacer vivir en el Central Park West. Conozco a una mujer, de mi clase de yoga, que se casó con un banquero y vive en Tribeca, y ella no es tan bonita como yo, ni es inteligente. Entonces, ¿qué es lo que ella hizo y yo no hice? ¿Cómo puedo llegar al nivel de ella?” – Rafaela S.
Él:
“Leí su consulta con gran interés, pensé cuidadosamente en su caso e hice un análisis de la situación. Primeramente, no estoy haciéndole perder tiempo, pues gano más de 500 mil por año. Aclarado esto, considero los hechos de la siguiente forma: lo que Ud. ofrece, visto desde la perspectiva de un hombre como el que Ud. busca, es simplemente un pésimo negocio. He aquí los por qué: dejando los rodeos de lado, lo que Ud. propone es un simple negocio: Ud. pone la belleza física y yo pongo el dinero.
Propuesta clara, sin recovecos. Sin embargo, existe un problema. Con seguridad, su belleza va a decaer, y un día va a terminar, y lo más probable es que mi dinero continúe creciendo. Así, en términos económicos, Ud. es un activo que sufre depreciación y yo soy un activo que rinde dividendos. Ud. no solo sufre depreciación, sino que, como esta es progresiva, ¡aumenta siempre! Aclarando más, Ud. tiene hoy 25 años y va a continuar siendo linda durante los próximos 5 a 10 años; pero siempre un poco menos cada año, y de repente, si se compara con una foto de hoy, verá que ya estará envejecida. Esto quiere decir que Ud. está hoy en ‘alza’, en la época ideal de ser vendida, no de ser comprada. Usando el lenguaje de Wall Street, quien la tiene hoy la debe de tener en ‘trading position’ (posición para comercializar), y no en ‘buy and hold’ (compre y retenga), que es para lo que Ud. se ofrece… Por lo tanto, todavía en términos comerciales, el casamiento (que es un ‘buy and hold’) con Ud. no es un buen negocio a mediano o largo plazo, pero alquilarla puede ser en términos comerciales un negocio razonable que podemos meditar y discutir usted y yo. Yo pienso que mediante certificación de cuán ‘bien formada, con clase y maravillosamente linda’ es, yo, probable futuro locatario de esa ‘máquina’, quiero lo que es de práctica habitual: hacer una prueba, o sea un ‘test drive…’, para concretar la operación. En resumidas cuentas: como comprarla es un mal negocio, por su devaluación creciente, le propongo alquilarla por el tiempo en que el material esté en buen uso. Esperando noticias suyas, me despido cordialmente” – UN MILLONARIO, QUE POR ESO ES MILLONARIO.
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Sin duda, el hecho de que la joven esté ofreciendo su belleza a cambio de que la mantengan y que él solamente contemple su belleza como el único “valor” de esta mujer no deja de ser una representación más llevada al extremo de lo que se encuentra en la sociedad.

Ante esta noticia, nos hemos dirigido a la experta en cuestiones de género y presidenta de la Fundación iS+D Mª Jesús Rosado Millán, quien nos ha ofrecido el siguiente análisis del discurso entre la joven y el millonario desde una perspectiva de género:

1-      ¿Qué es lo que valoran estas personas de sí mismas?

El discurso de ella contrasta con el de él en longitud y en contenido. No obstante, de todo el texto podemos obtener las cualidades que para ambas personas priman por su condición de mujer-bella y hombre-rico: ella tan solo expone tres cualidades de sí misma: es joven (tiene 25 años), bien formada y con clase y, por supuesto, afirma ser muy bella.

Por el otro lado, él solamente destaca que es muy rico y que por eso se entiende que es una persona importante en la sociedad.

El resto de cualidades que puedan adornar a una mujer o a un hombre no se mencionan.

2- Relación social entendida como un negocio

Para ella, el trato es contraer matrimonio con alguien rico que le permita vivir ociosa y lujosamente a cambio de ofrecerle su belleza y saber comportarse. Busca una relación con un hombre proveedor y protector que le proporcione una vida lujosa y ociosa sin considerarse como un ser capaz de proveerse y protegerse a sí misma.

No obstante, él concibe esta posible relación como un negocio en el que el valor añadido de ella sería la belleza para que él pudiera lucirla en público. Para él, este negocio se basa en la compra/alquiler de una “mercancía”, cuyo valor se lo otorga únicamente a una de las cualidades: la belleza.

En definitiva, ella busca un seguro de vida que la permita vivir bien sin tener que ganarse la vida y él un “florero” que lucir solo hasta que se comience a marchitar.

3-      Cualidades que buscan en la otra persona

Ella, refiriéndose a él, tan solo pide que gane mucho. No menciona ninguna otra cualidad que pueda adornar a un hombre o que, al menos, a ella le pueda interesar.

Él, refiriéndose a ella, solo hace referencia a su belleza sin tener en cuenta las otras 2 cualidades que ella misma había escrito: formada y con clase, y por supuesto, ninguna otra cualidad que pueda adornar a una mujer.

4–      Discursos basados en estereotipos de género

El discurso de él parece muy elaborado, pero si se analiza en profundidad no lo es, pues al referirse solo a la belleza, habla de depreciación siguiendo el estereotipo imperante de belleza que vincula esta cualidad con la edad. Aún siguiendo este patrón, no lo utiliza para referirse a las otras cualidades mencionadas por ella y su revalorización con el paso del tiempo: la formación aumenta con la edad y la clase también.

5–      Dinero, poder y competitividad: la base del sistema

Él se ve como un hombre orientado a la tarea (en este caso los negocios) sin tener en cuenta otro tipo de dedicaciones no productivas. Hace gala de su capacidad para los negocios dando por hecho que esa es la razón de ser millonario.

EN RESUMEN

Estado patriarcal en estado puro. El problema de este tipo de hechos es que están basados en estereotipos, creencias y costumbres que se encuentran en la sociedad y que no siempre son tan fácilmente identificables.

Pero las mujeres y los hombres somos algo más que lo que se expone en ambos discursos. Creamos, hacemos, procesamos, sentimos, innovamos, solucionamos, aprendemos, cuidamos, nos solidarizamos, corregimos, nos rehacemos, amamos, nos proponemos, cooperamos y nos queremos.

Mujeres y hombres tenemos las mismas capacidades, podemos realizar las mismas funciones y experimentamos los mismos sentimientos.

Fuentes:

2 comentarios para “El colmo de la “mujer objeto”: una mujer ofrece su belleza a cambio de ser mantenida por un millonario”

  • sandra padilla:

    oow realmente me quedo sorprendia creo que una de mujer valemos mucho,el amor no se puede comprar no tiene precio y la belleza hoy la tenemos y mañana no todo pasa en esta vida, ella al pasar los años la belleza se le terminara… como dicen la.belleza hoy es y mañana no la tendra… no hay como uno enamorarse entregar su corazon a la persona correcta no importa si tiene o no tiene dinero ! para mi el mayor tesoro que una persona puede tener es su corazon, su humildad y su sinceridad. Pero bueno no somos quien para juzgarla …..

  • sondevigo:

    Interesantes comentarios a la noticia.

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