De la importancia de las relaciones sociales en los seres humanos

Los animales separados de sus congéneres modifican su cerebro

La sociabilidad de muchas especies animales (incluido el ser humano) es clave para su correcto desarrollo. Y cuando se aísla a los ejemplares los cambios adaptativos son veloces y empiezan por lo más básico: la estructura cerebral. Es lo que han descubierto investigadores de la universidad de Búfalo y de la facultad de Medicina del hospital Monte Sinaí de Nueva York según un artículo que se ha publicado en Nature Neuroscience.

En el ensayo, realizado con ratones, se midieron dos sustancias de las neuronas. La más destacada es la mielina, una forma de cubierta grasa de las neuronas que protege las conexiones sinápticas con lo que se facilita el funcionamiento cerebral. En los animales que se habían separado del resto de la camada, la cantidad de esta sustancia en el córtex prefrontal se reduce.

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Es inmemorial la pugna de la Biología, la Psicología y la Neurología, por un lado, y de la Sociología, por el otro, para determinar cuáles son los factores que determinan el comportamiento humano. Ese primer grupo de disciplinas siempre ha buscado dichos factores en el interior de la persona, en su cerebro, considerando que lo que ocurre ahí es determinante a la hora de explicar el comportamiento humano. Por otro lado, la Sociología siempre ha buscado esos determinantes en el exterior de las personas, es decir, en su relación con los demás, en la educación, en el proceso de aprendizaje… en la socialización.

Pues bien, artículos como el que os dejamos en este post parecen dar, al menos en parte, razón a la Sociología. ¿Por qué? …

Porque pone de relieve lo fundamental de las relaciones sociales para algunos animales y en especial para los seres humanos, pues la ausencia de éstas modifican su comportamiento e incluso el funcionamiento de su cerebro. Si tan importantes son esos vínculos que se crean entre las personas, será de especial interés el estudio de los mismos, y en ese punto es donde la Sociología gana enteros.

Por otro lado se puede observar que son los cambios en los factores externos, en los factores sociales, los que modifican la parte “biológica” del ser humano y no al revés. Es decir, existe un cambio importante en las condiciones sociales y éstas tienen un reflejo en las actuaciones del cerebro, adaptándose éste a aquéllas.

Desde luego, siempre hemos considerado que la mejor manera de estudiar al ser humano es holísticamente, es decir, considerarlo como un todo. Para ello es necesaria la interdisciplinariedad, el diálogo continuo entre las distintas disciplinas, para así llegar a conocer al ser humano de la manera más completa y precisa posible, y más sabiendo que éste es un ente vivo, en continuo cambio y evolución y que ciertas teorías que “ayer” eran válidas “mañana” necesitarán una revisión.

Carlos González Díaz
Investigador de la Fundación iS+D

 

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